Bolivia Unidad Nacional Politica Minera

Posted on junio 18, 2007. Filed under: mineria, unidad nacional |

PROPUESTA DE UNA:

POLÍTICA MINERA

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LA PAZ, JUNIO DE 2007

AUSENCIA DE UNA POLÍTICA MINERA

El sector minero es uno de los sectores importantes para la economía boliviana, tiene un aporte de alrededor de 5 por ciento al producto interno bruto (PIB) y del 26 por ciento a las exportaciones totales del país.
El desarrollo del sector minero es fundamental para la economía de los departamentos de: La Paz, Oruro, Potosí y potencialmente Santa Cruz para resolver el desequilibrio en el desarrollo regional.

Además, estamos atravesando una de las mejores coyunturas internacionales de precios para los minerales que exporta Bolivia y toda la política minera está diseñada para un entorno de crisis cuando los precios de los minerales llegaron a sus niveles históricos más bajos.

Sin embargo, después de diecisiete meses de gestión y tres ministros en la cartera de minería, el gobierno del Presidente Morales no ha sido capaz de definir una política para el sector minero.

Es evidente que Bolivia no está aprovechando esta coyuntura como sus vecinos. Actualmente se desarrollan dos proyectos importantes en Bolivia que vienen gestándose desde hace una década. Cada año, Chile y Perú han recibido varios miles de millones de dólares de inversión extranjera.

En Perú el sector minero aporta un 19 por ciento del PIB y el 75 por ciento de las exportaciones y en Chile sólo el cobre aportó con el 55 por ciento de sus exportaciones y el 9 por ciento del PIB en el último año.

En el Perú a tres semanas del ingreso del nuevo gobierno el Presidente Alan García consiguió un aporte extraordinario de 900 millones de dólares de las empresas mineras para las comunidades aledañas a los grandes proyectos mineros.
En Chile el gobierno ha constituido un fondo de estabilización de más de 20.000 millones de dólares en bancos extranjeros con los ingresos extraordinarios de la exportación de minerales.

En Bolivia como consecuencia de la falta de una política minera y la falta de definiciones se tuvo que lamentar enfrentamientos entre asalariados y cooperativistas, que fueron parcialmente resueltas con la contratación de un importante grupo de asalariados en Huanuni. Dejando pendiente la solución con un 25 por ciento de los cooperativistas mineros afectados.
Otra medida aislada fue la registrada en contra de una importante empresa Suiza -Glencore- a la que se le expropió la fundición de Vinto, sin cumplir con lo establecido en la Constitución y las Leyes, dando una pésima señal a la inversión extranjera. Al cabo de pocos meses, Vinto-expropiada le tuvo que vender el estaño metálico almacenado a la misma empresa Suiza: Glencore, mostrando incapacidad en la administración.

Lamentablemente, ya de acuerdo a publicaciones internacionales 1 importantes para los inversionistas Bolivia, junto a Venezuela es calificada como un país hostil a la inversión extranjera, frente al resto de los países latinoamericanos, que tienen reglas claras para la inversión extranjera.

Parece ser que en el gobierno consideran que el único elemento de la política minera es el impositivo, ya que han intentado en varias oportunidades cambios al régimen impositivo minero, dando marcha atrás muy rápidamente, ante protestas de los sectores relacionados.

La última propuesta del gobierno ha sido el anuncio de incrementar el impuesto a las utilidades del sector minero del actual 25 a 37,5 por ciento, también ha sido anunciar el fin de la acreditación del Impuesto Complementario Minero (ICM) con el objeto de incrementar las recaudaciones en el sector de 72 a 150 millones de dólares.

Simultáneamente al objetivo de aumentar los ingresos del Tesoro General de la Nación es fundamental sumar el objetivo de aumentar el volumen de inversiones en el sector, de lo contrario el incremento de recaudaciones tendrá una vida muy efímera.

En esa propuesta está completamente ausente una política respecto a las inversiones mineras, cuando el principal problema que tiene el sector es que no hay nuevas inversiones desde hace varios años y esas inversiones en los países vecinos tienen un volumen muy importante y seguirán llegando en los próximos años.
De acuerdo al último informe de la consultora internacional McKinsey de junio de 2007 se estima que hasta el año 2012 las inversiones en el sector minero mundial alcanzarán a 192.000 millones de dólares americanos, de los cuales llegarán a Sudamérica 54.000 millones de dólares y dos tercios de esas inversiones irán a tres vecinos de Bolivia. (16.000 a Chile, 11.000 a Perú, 10.000 a Brasil)

PROPUESTA DE POLÍTICA MINERA

Por lo anteriormente señalado se ve la imperiosa necesidad de diseñar una política minera que en todos los ámbitos propuestos debe ser competitiva en el contexto internacional y principalmente regional.

El sector minero precisa de una política integral que tenga definiciones claras en  los cuatro pilares fundamentales que son:

    1. CONCESIONES MINERAS
    2. COMÓ ATRAER INVERSIONES AL SECTOR.
    3. COMÓ INCREMENTAR INGRESOS PARA EL ESTADO.
    4. COMÓ BENEFICIAR A LAS COMUNIDADES ALEDAÑAS.

A continuación se desarrollan los elementos básicos de una política minera competitiva para iniciar un debate con propuestas concretas y corregir esta ausencia.

1. CONCESIONES MINERAS
Se debe establecer claramente que las concesiones no son transferibles, hipotecables ni heredables, pero al mismo tiempo establecer que los derechos concesionales otorgados a personas naturales o jurídicas sí pueden ser transferibles, hipotecables o transmisibles por sucesión hereditaria.

No hay duda que es necesaria la revisión del código minero para fijar un límite al plazo en la concesión para exploración, limite que debe ser de un máximo de tres años, antes de pedir la concesión para la explotación.
Por otra parte debe haber también un límite en las concesiones mineras para que no sobrepasen las 500 cuadrículas.

2. COMO ATRAER INVERSIONES AL SECTOR

Para atraer inversiones al sector minero es fundamental tener una política minera estable y con un tratamiento adecuado a la inversión en las diferentes etapas del ciclo minero:

  • En la etapa de exploración es necesario dar facilidades para la importación de bienes de capital e insumos ya que estos son una inversión de alto riesgo que no genera utilidades y en una elevada proporción es solamente un gasto o pérdida y no inversión.
  • En la etapa de desarrollo del proyecto es necesario otorgar incentivos tributarios a las inversiones en infraestructura caminera, de provisión de electricidad y de agua para el proyecto que realiza la empresa.
  • En la etapa de producción lo fundamental es la estabilidad tributaria en todo el tiempo de duración del proyecto y asegurar que los cambios en la tributación afectarán a los proyectos nuevos y no a los en curso, compromiso que debe ser establecido por contrato expreso entre el inversionista y el Estado.

3. COMO INCREMENTAR INGRESOS PARA EL ESTADO

El actual sistema impositivo minero tiene como defecto que no es dinámico, ya que fue diseñado para una situación de precios bajos para los minerales y para una minería en crisis.

Por lo tanto el principal objetivo de la política impositiva debe ser el de dar el carácter dinámico al sistema que sirva tanto en coyunturas de precios altos, medios y bajos. Es decir, un sistema que reaccione cuando los precios suban o bajen.

Por tanto, se deben fijar niveles de precios máximos y mínimos de cada intervalo, donde se aplicarán las diferentes tasas de impuestos o alícuotas.

Con la experiencia del sector de hidrocarburos se debe tener muy en cuenta que la contabilidad en el sector minero es muy compleja y no es conveniente que el grueso de la recaudación dependa del  impuesto a las utilidades, o en otras palabras, de un resultado que depende exclusivamente del contribuyente.
El ICM es un impuesto interesante porque no depende de la contabilidad del sector y se paga sin interesar cuánto gane o pierda el productor; se calcula solamente con el precio internacional y el contenido fino de mineral.

El ICM es en realidad una regalía, pero si no se lo llama ICM y se define que es una regalía, no será deducible en el país de origen de los inversionistas, ocasionando que aumenten las recaudaciones de impuestos en los países de origen en detrimento de nuestras recaudaciones. Por tanto, se debe sumar un Impuesto Complementario Minero Especial (ICME) con una tasa similar a la actual y tener además un Surtax o impuesto a las utilidades extraordinarias (IUEX) que incremente la tasa hasta un 15 por ciento adicional al impuesto (IUE) actual del 25 por ciento, con precios extraordinarios como los actuales, de acuerdo a una tabla para cada mineral.
La propuesta concreta es que además de lo actual, se establezca un ICME dinámico, que responda a las condiciones de mercado y que sea pagadero además del ICM actual.
Las recaudaciones del ICM y del ICME deben ir a las comunidades aledañas a través de la Prefectura y la recaudación del IUE y del IUEX al gobierno nacional a través del Tesoro General de la Nación.

La acreditación del ICM al Impuesto a las Utilidades de las empresas debe aplicarse solamente cuando haya precios bajos y no así cuando haya una bonanza en los precios como la que atravesamos actualmente. Por tanto, la acreditación del ICM debe eliminarse ahora y solamente aplicarse cuando se registren precios bajos y el ICME no será acreditable en ningún caso.

4. COMO BENEFICIAR A LAS COMUNIDADES ALEDAÑAS
El sector minero debe necesariamente ser un mecanismo de financiamiento de actividades económicas sostenibles en la comunidad, ya que de lo contrario cuando se acaba el proyecto minero queda un campamento vacío.

Por las consideraciones anteriores se plantea que la recaudación adicional del ICM y el ICME vaya a la región y se pueda canalizar al apoyo de sectores productivos que adicionen valor a los recursos naturales y a otras actividades como el turismo para tener una economía de base ancha en esas regiones y salir de la dependencia de la explotación de materias primas.
Por otra parte consideramos que el uso de los recursos debe tener control social y la inversión de los recursos debe ser decidida en un Consejo integrado por representantes de la comunidad, representantes de la Prefectura y representantes de la empresa minera que eroga los recursos, para además de recibir los recursos la comunidad cuente con el aporte de la capacidad empresarial de los inversionistas.

Hay que realizar los esfuerzos necesarios para consensuar la política minera y que sea una política de estado que trascienda a los gobiernos y permita la maduración de proyectos con reglas estables para ser competitivos, ya que los proyectos en el sector tienen un periodo de maduración entre los siete y diez años.

CONCLUSIONES

  • El sector minero en el siglo XXI es altamente competitivo, de explotación masiva, precisa de tecnología de punta y por tanto de volúmenes importantes de inversión.
  • El Estado no debe usar sus recursos escasos en la explotación de materias primas, por eso es importante atraer inversiones nacionales y extranjeras y que el Estado se dedique a recaudar impuestos para canalizarlos hacia otros sectores que sean sostenibles y que agreguen valor a las materias primas y se diversifiquen los sectores y se multipliquen los actores para tener una economía de base ancha.
  • Para desarrollar el sector minero Bolivia precisa de inversión nacional y extranjera y por tanto, es necesario tener una política minera integral, si se quiere empezar a reparar los daños causados por la ausencia de una política minera.
  • El objetivo es agregar valor a las materias primas, por tanto en la política minera se deben dar incentivos a los que avancen en este proceso. Es decir, un premio –menor impuesto o menor tasa- para el metálico que para el mineral exportado. Con el objeto de lograr la instalación de fundiciones –por ejemplo de zinc- y avanzar en el proceso de industrialización de las materias primas.
  • A través de la política minera se debe dar señales positivas a proyectos que incluyan en sus beneficiarios a amplios sectores de cooperativas y tengan una relación de responsabilidad social con la comunidad y que se quiere que la inversión extranjera se asocie con sectores nacionales y mejor si es con pequeños productores.
  • Es fundamental que en las decisiones de política minera se considere que vivimos en un mundo competitivo y que a nivel regional los vecinos están recibiendo importantes montos de inversión.
  • Se debe al mismo tiempo mejorar el control del peso y la calidad de los minerales que son la base imponible de la recaudación impositiva.

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